El sonido se mueve, y tu cerebro también: el rol del movimiento auditivo en la atención sostenida
Introducción
En publicaciones anteriores, hemos explorado cómo ciertos tipos de sonido, y especialmente aquellos diseñados con movimiento espacial, pueden inducir estados de relajación profunda o incluso ayudar a mejorar la calidad del sueño. Sin embargo, hay un aspecto menos explorado —tanto en la divulgación general como en la investigación aplicada— que empieza a mostrar un gran potencial: el uso del sonido en movimiento para mejorar la concentración, la atención sostenida y el enfoque cognitivo.
En Binaurapp, llevamos tiempo experimentando con el concepto de ondas binaurales en movimiento (MBW, por sus siglas en inglés), como parte de una propuesta más amplia que busca sincronizar funciones cerebrales mediante estímulos auditivos espaciales. Pero más allá de esta aplicación específica, el campo en general ofrece hallazgos sorprendentes sobre cómo el cerebro procesa y responde a sonidos que se mueven en el espacio.
Además, esta línea de investigación abre otras puertas: por ejemplo, un área de creciente interés para Matías Kamelman —impulsor de la teoría MBW— es la prevención de la llamada "sordera de foco", una forma de pérdida de sensibilidad auditiva provocada no por el ruido, sino por la monotonía espacial del entorno sonoro moderno. Sobre esto hablaremos en otro artículo. Hoy, sin embargo, nos enfocaremos en lo siguiente:
¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando seguimos un sonido que se mueve?
¿Cómo afectan los sonidos en movimiento nuestra capacidad de concentración y atención sostenida?
Lo que sigue se basa en evidencia científica reciente, recogida en artículos revisados por pares, y busca ofrecer una introducción clara y rigurosa a este fascinante cruce entre neurociencia, percepción espacial del sonido y rendimiento cognitivo.
1. ¿Qué es la atención auditiva direccional?
La atención espacial auditiva se refiere al mecanismo por el cual dirigimos nuestra atención auditiva a sonidos provenientes de una ubicación concreta en el espacio. Esta atención puede ser estática (un sonido fijo) o dinámica, cuando seguimos un sonido en movimiento.
Un estudio publicado en Nature Neuroscience mostró que el corte parietal derecho se activa diferencialmente al procesar sonidos en movimiento frente a sonidos estáticos, indicando una especialización cerebral en el seguimiento auditivo espacial (Griffiths et al., 1998).
Además, estudios con resonancia magnética funcional (fMRI) han confirmado que dirigir la atención a la ubicación de un sonido activa una red que incluye el surco parietal superior (SPL), el córtex temporal superior y las áreas frontales involucradas en la modulación atencional (Esterman & Yantis, 2010).
2. Movimiento auditivo: ¿cómo responde el cerebro?
Activación multisensorial precoz
En tareas de localización auditiva, la actividad no se limita al sistema auditivo. Estudios han detectado activación en la corteza occipital, asociada normalmente a la visión, incluso con los ojos cerrados, lo que indica una integración multisensorial precoz en la percepción del movimiento sonoro (Schürmann et al., Nature, 2006).
Lateralización de la actividad alfa
La atención auditiva espacial también modula la actividad en bandas de frecuencia específicas. En particular, se ha observado una lateralización de la actividad alfa (8–12 Hz) en el EEG sobre regiones parieto-occipitales cuando las personas dirigen su atención a un sonido en una ubicación específica (Tune et al., 2018).
Esta modulación alfa se interpreta como un mecanismo de enfoque atencional, que inhibe áreas irrelevantes y potencia las relevantes para la tarea, algo clave en sonidos para mejorar la concentración.
3. Sincronización cerebro-acción (Auditory-Motor Entrainment)
Aunque este fenómeno se observa claramente al seguir un ritmo (como al aplaudir o caminar al compás), también se manifiesta al seguir un sonido en movimiento.
Un metaanálisis reciente destaca la participación de áreas como el cerebelo, los ganglios basales y la corteza premotora, así como modulaciones en ondas alfa y beta durante tareas de sincronización sensoriomotora con estímulos auditivos (Pranjić et al., 2024).
Estos hallazgos están alineados con la teoría de brainwave entrainment, que sugiere que el cerebro puede sincronizar su actividad oscilatoria con estímulos periódicos externos —en este caso, con patrones de movimiento sonoro.
4. Beneficios cognitivos del sonido en movimiento
Mejora de la atención sostenida
En entornos auditivos complejos, como seguir una voz entre muchas (el llamado “efecto cóctel”), los sonidos en movimiento facilitan el seguimiento auditivo selectivo, mejorando la atención sostenida y reduciendo la fatiga cognitiva (Best et al., PNAS, 2008).
Mayor eficiencia multisensorial
Los estímulos auditivos en movimiento pueden orientar involuntariamente la atención visual hacia la misma dirección, lo que sugiere un acoplamiento multisensorial beneficioso para tareas que requieren enfoque y reacción rápida (Schürmann et al., Nature, 2006).
5. ¿Qué implicancias tiene esto para la música y la tecnología aplicada?
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Emparejamiento cerebral (entrainment): los sonidos en movimiento permiten una sincronización más rica y dinámica de la actividad neuronal, especialmente en bandas alfa y beta, que están relacionadas con la concentración, la memoria de trabajo y los estados de flujo.
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Prevención de la fatiga auditiva: variar espacialmente el estímulo sonoro evita la saturación auditiva que podría derivar, con el tiempo, en fenómenos como la sordera de foco (tema que trataremos en profundidad en otro artículo).
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Diseño de experiencias inmersivas: desde la música hasta las aplicaciones para meditación, estudio o productividad, incorporar percepción espacial del sonido puede ofrecer una ventaja cognitiva real.
Referencias científicas destacadas
| Tema | Fuente |
|---|---|
| Corte parietal y movimiento sonoro | Griffiths et al., Nat Neurosci 1998 enlace |
| Atención auditiva espacial | Esterman & Yantis, Frontiers in Psychology, 2010 enlace |
| Integración multisensorial auditiva-visual | Schürmann et al., Nature, 2006 enlace |
| Lateralización alfa en EEG | Tune et al., PubMed, 2018 enlace |
| Sincronización cerebro-sonido (entrainment) | Pranjić et al., PMC, 2024 enlace |
| Mejora de atención con sonido en movimiento | Best et al., PNAS, 2008 enlace |
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